

ÇaLa jefa de Coraline. La ministrilla en jefe.
«No haremos ninguna concesión.» (cap. 31)
«Blancanieves intenta meterse demasiado en nuestros asuntos… Hay que desplegar el plan de emergencia. Un ataque relámpago. Sin supervivientes. Es política.» (cap. 33)
«Bien. La reunión ha terminado. Ocúpense ustedes del resto. Tengo prisa. Me esperan en el cóctel del alcalde. Le voy a llevar un tarro de mermelada.» (cap. 33)
«Acusada, póngase en pie.» (cap. 34)
«Si vuelve a enfadarse, será la expulsión.» (cap. 34)
¿Quién es ella?
La jefa de Coraline
«Ça es una mosca que se cree león, pero que actúa como un buitre.» (cap. 31) «Embriagada de poder, ella ordena y los demás ejecutan. Vuelta a la monarquía absoluta.» (cap. 29)
Deshumaniza a los demás, así que el libro la trata como ella los trata: sin humanidad. El Vikingo, en cambio, acaba humanizado.
Su aire «De estatura minúscula, exige que su título vaya delante de su nombre. Ça coge el micro y se escucha hablar, se recrea en su voz de carraca, que acopla.» (cap. 31)
Lo que dicen de ella
«Ça decide, delega y acusa a sus subordinados, para que sus propios errores no le salpiquen. Al fin y al cabo, para eso —para Ça— están los chivos expiatorios.» (cap. 31)
Lo que la hace memorable
Tarro de mermelada — «Ça convierte a los rebeldes en tarros de mermelada. Cada fruta madura se cuece a fuego lento y luego se tritura hasta que solo queda el azúcar, ¡que Ça le ofrece al siguiente! ¡Una delicia! Antes teníamos a la bruja con su manzana; ahora tenemos a la reina madre con su tarro de mermelada. El poder es como el azúcar: Ça engancha.» (cap. 31)
«Si el poder tiende a corromper, el poder absoluto, Ça lo corrompe absolutamente.» (cap. 31)
«Blancanieves intenta meterse demasiado en nuestros asuntos… Hay que desplegar el plan de emergencia. Un ataque relámpago. Sin supervivientes. Es política.» (cap. 33)
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