Sentado con las piernas cruzadas en la cubierta del barco, el Vikingo escribe con pluma estilográfica en un cuaderno, rodeado de una brújula, un café y cartas náuticas — La hamaca y los colibríes, ficha práctica para escribir

Tengo dos horas de clase y necesito algo ya preparado

Escribir un capítulo en 4 tiempos

La estructura de todos los capítulos de la novela, aplicable a cualquier situación vivida.

La claveEl sketch primero. Es la risa la que permite todo lo demás.

Todos los capítulos de la novela están construidos igual. 4 tiempos, siempre en el mismo orden. Eso es lo que permite reírse de una situación difícil sin quitarle importancia: primero te ríes, luego entiendes y al final decides.

4 tiempos

1 · El sketch

Se cuenta la situación tal como se sufrió — pero interpretándola. Nadie comenta, nadie explica. Se ve la escena.

Lo que produce: el lector se reconoce, y se ríe. La risa pone la distancia que ninguna explicación habría puesto.

2 · El análisis

Después de la escena, y solo después: ¿qué pasó de verdad? En mí, en el otro. Qué heridas hacen que exista ese comportamiento, y por qué no puede funcionar.

Lo que produce: entiendes con quién estás tratando. Dejas de buscar un culpable.

3 · El reposicionamiento

Lo que cambio yo: mi lugar en la escena, mi estado de ánimo, mi comportamiento. No el del otro — el mío.

Lo que produce: sales del papel que interpretabas sin haberlo elegido.

4 · La acción

Una respuesta concreta, dicha en el acto, en una situación real. Una frase corta, un límite claro, y con humor dentro. Se repiten las frases clave hasta que salen solas.

Lo que produce: lo he entendido, así que actúo rápido y con claridad.

Por qué este orden, y no otro

Si se empieza por el análisis, el lector se pone a pensar en lugar de sentir, y nada se mueve.

Si se empieza por el consejo, se le dice qué hacer antes de que haya visto el problema: obedece o se resiste, pero no entiende.

El sketch primero: eso es lo que permite lo demás. No se puede mirar lo que duele si no te has reído una vez.

Para usarlo en clase

El esquema funciona con cualquier situación vivida por un alumno: una pelea, una injusticia, un momento incómodo. No necesita el libro para funcionar.

  • 20 minutos. Cada uno cuenta una escena interpretándola. Prohibido terminantemente explicar o justificarse: se describe lo que pasó, como una escena de teatro.
  • 10 minutos. En voz alta, en grupo: ¿qué quería cada uno en esa escena? No quién tenía razón. Lo que buscaba cada uno.
  • 10 minutos. Cada uno reescribe su escena cambiando una sola cosa: su propio lugar. No las réplicas de los demás.
  • 5 minutos. Una frase, una sola, para decir la próxima vez. Corta. Se lee en voz alta.

⚠ Una regla que respetar, y que cuenta

Nadie está obligado a contar algo personal. Una escena inventada, una escena de película o una escena vista en la tele funciona exactamente igual.

Y el ejercicio se detiene en el tercer tiempo si el tema es pesado: nunca se le pide a nadie que «pase a la acción» en una situación que le supera.

Primero te ríes.
Luego entiendes.
Al final decides.

Sacado del documento de trabajo «Consignas, plan de un capítulo» — La hamaca y los colibríes.